Aquí no hay que llegar con nada preparado: tus patrones relacionales, tus experiencias corporales y tus emociones traen el material por sí solos. Lo que hacemos es darle lugar — en diálogo, sin juicios, con plena atención al trauma y a la vergüenza. Te vas a sentir vist@ y escuchad@, ya sea en psicoterapia, coaching o consultoría.
“¿¿Quién soy??” El desarrollo de la identidad es un proceso de por vida: descubrimiento, diferenciación, integración y asimilación. La identidad es más que los roles y conductas que nos entregó el condicionamiento de la familia, la cultura, el género, la educación, la migración… o los mecanismos de supervivencia que empiezan a parecer “personalidad” si nos quedamos en ellos el tiempo suficiente. El verdadero trabajo está en discernir qué somos y qué absorbimos — y luego decidir, con plena conciencia, quiénes y cómo necesitamos ser, AHORA.
La complejidad interseccional de todas nuestras partes buscando autenticidad es mucha. La mayoría sostenemos varias culturas, lenguas o mundos a la vez, así que la pregunta rara vez es “¿cuál es mi verdadero yo?” — sino cómo habitarlo todo sin fragmentarnos y sin reducirnos para caber en el lugar donde estemos. Trabajo con personas que negocian con sistemas; que gestionan las capas de poder y estatus que les fueron asignadas; que sostienen y examinan sus privilegios con profunda conciencia; que se deconstruyen y descolonizan; que se hacen muchas preguntas existenciales; que incomodan en espacios diseñados para el small talk.
Estos procesos de ser y estar generan fricción — en el cuerpo, en el mundo emocional, en las relaciones. No es una falla; es una característica humana. Y crecer es difícil: cada capa trascendida trae su propio duelo. Convertirte en quien eres significa soltar a quien fuiste. Ese es el trabajo, y va mejor acompañad@.
Si estás lidiando con quién y cómo eres — “rar@”, “intens@”, “demasiad@”… neurodivergente (con o sin diagnóstico formal), Gifted (altas capacidades), doblemente excepcional, con TDAH o autista — me emociona conocerte en tu combinación única de complejidades. No estoy aquí para patologizarte ni “arreglarte” — estoy aquí para acompañarte a entender tu sistema operativo individual y tus necesidades.
También trabajo con personas que navegan PTSD/C-PTSD (estrés postraumático y del desarrollo) — en general, con cerebros y sistemas nerviosos estadísticamente no-normales.
“Como humanos, somos procesos dinámicos y relacionales.” (yo, en todas mis formaciones para terapeutas)
Doy la bienvenida a tu yo cuestionante, no binario o en transición — también a tu yo LGBTQ+, kinky, asexual, swinger, trabajador@ sexual profesional. Y sí, también soy amigable con lo cis/hetero/mono: la vainilla también es un sabor. Te voy a recibir con curiosidad genuina y sin agenda — sin expectativas de qué o cómo vas a llegar a ser. El trabajo aquí es aprender a sorprenderte y sostenerte a ti mism@ en lo que descubras sobre lo que sigue en cómo te identificas, te comportas y te relacionas. Puedes ser monógam@, poli, multiamoros@ o abiert@; mezclando familias, abriendo tu relación, en modo sol@, en las apps, comprometid@, saliendo de una relación o recuperándote de una ruptura (y apoyándote mucho en alguna IA) — donde sea que estés, tus dinámicas relacionales tienen algo que enseñarte. Viejos patrones de apego, conflictos de valores y prioridades, discrepancias de deseo con alguna pareja, transiciones de vida, de cuerpo o de vínculo: todo tiene espacio conmigo. Sobre relacionarnos con los humanos más pequeños — no es sencillo. Sin hijos por decisión o por circunstancia, indecis@, navegando co-parentalidades, buscando reproducción asistida con o sin pareja, o en plena etapa de criar — de alguna manera — hijos humanos: cada camino trae sus propias dudas y transformaciones. Aquí estoy — pero no, yo tampoco tengo el manual. No hay una forma correcta, solo formas más correctas que otras para la vida que estás viviendo. También tengo bastante experiencia navegando las secuelas del abuso narcisista — incluidas las complejidades del abuso post-separación. Mi trabajo es consciente del trauma y de la vergüenza en todo momento — porque tu complejidad merece un espacio que la sostenga completa, no solo las partes que la sociedad espera.El costo de las sesiones es sobre escala. El rango va de $75 USD a $200 USD.
Relaciones abiertas, no monogamia ética, polycules, vínculos de cualquier configuración — trabajo con el sexo, el amor, la comunicación y el campo relacional entre las personas, no solo con los individuos. Sin culpar ni avergonzar a nadie.
Para terapeutas en ejercicio: consultoría y supervisión de casos y proyectos, individual o en grupos pequeños. Curiosidad, honestidad y respeto por la complejidad de lo que sostienes — y un lugar para reírnos de las partes de esta profesión de las que nadie nos advirtió.
Para estudiantes y terapeutas en formación: sesiones de asesoría y apoyo para trabajos finales, disertaciones y marcos teóricos — y acompañamiento cuando el problema es la formación misma. Conflictos de grupo, procesos institucionales, juegos de poder, esos momentos en que te preguntas si el problema eres tú: casi nunca eres solo tú. He formado terapeutas internacionalmente por años y conozco el terreno.